Castelldefels se
une a la Generalitat, Delegación del Gobierno en Cataluña; los ayuntamientos de Barcelona, Sitges, Salou y Roses, y
el Puerto de Barcelona con el objetivo de encontrar soluciones de manera
conjunta a la problemática derivada de la venta ambulante irregular en la vía
pública, conocida popularmente como Top Manta.
El Ayuntamiento de
Castelldefels trabajará en dos ámbitos: el primero estará dedicado a abordar la
respuesta social y laboral para
el colectivo de vendedores ilegales; el segundo se centrará en las cuestiones
relacionadas con la seguridad.
La mesa interadministrativa
se constituyó el pasado 12 de julio a petición del Síndic de
Greuges, Rafael Ribó, con un triple
objetivo: facilitar la coordinación de las administraciones; evitar los
desplazamientos de los vendedores ambulantes en función de la presión que se
lleve a cabo en cada municipio y hacer un seguimiento de las medidas acordadas.
Nuestra ciudad estuvo representada por la alcaldesa, Candela López, y el concejal de Salud, Consumo e Igualdad, Alex
Company.
Castelldefels se sitúa
así al frente de los municipios que quieren dar un enfoque diferente a la
resolución de la problemática de la venta ambulante irregular', centrado hasta ahora
en medidas policiales, poniendo al mismo nivel los aspectos sociales, los de seguridad
y convivencia. Dicha decisión se tomó en el pleno municipal del pasado 21 de
julio con la aprobación de una moción en la que, entre otras medidas, se ratificó la creación de una mesa de
trabajo y seguimiento a nivel municipal en el que estarán representadas todas
las formaciones políticas, los cuerpos de seguridad y las principales entidades
de la ciudad, tanto a nivel vecinal como comercial, de restauración y
hostelería, además de un representante de los vendedores ambulantes.
La moción manifiesta
el apoyo a los comerciantes de Castelldefels que cumplen con todas sus obligaciones y la plena
disposición a trabajar para que las administraciones garanticen sus derechos,
entendiendo que los vendedores ambulantes son el eslabón más débil de un entramado de economía sumergida que se
encuentran en situación de exclusión social.
