viernes, 19 de agosto de 2016

Castelldefels busca soluciones sociales al Top Manta

Castelldefels se une a la Generalitat, Delegación del Gobierno en Cataluña; los ayuntamientos de Barcelona, ​​Sitges, Salou y Roses, y el Puerto de Barcelona con el objetivo de encontrar soluciones de manera conjunta a la problemática derivada de la venta ambulante irregular en la vía pública, conocida popularmente como Top Manta.

El Ayuntamiento de Castelldefels trabajará en dos ámbitos: el primero estará dedicado a abordar la respuesta social y laboral para el colectivo de vendedores ilegales; el segundo se centrará en las cuestiones relacionadas con la seguridad.

La mesa interadministrativa se constituyó el pasado 12 de julio a petición del Síndic de Greuges, Rafael Ribó, con un triple objetivo: facilitar la coordinación de las administraciones; evitar los desplazamientos de los vendedores ambulantes en función de la presión que se lleve a cabo en cada municipio y hacer un seguimiento de las medidas acordadas. Nuestra ciudad estuvo representada por la alcaldesa, Candela López, y el concejal de Salud, Consumo e Igualdad, Alex Company.

Castelldefels se sitúa así al frente de los municipios que quieren dar un enfoque diferente a la resolución de la problemática de la venta ambulante irregular', centrado hasta ahora en medidas policiales, poniendo al mismo nivel los aspectos sociales, los de seguridad y convivencia. Dicha decisión se tomó en el pleno municipal del pasado 21 de julio con la aprobación de una moción en la que, entre otras medidas, se ratificó la creación de una mesa de trabajo y seguimiento a nivel municipal en el que estarán representadas todas las formaciones políticas, los cuerpos de seguridad y las principales entidades de la ciudad, tanto a nivel vecinal como comercial, de restauración y hostelería, además de un representante de los vendedores ambulantes.

La moción manifiesta el apoyo a los comerciantes de Castelldefels que cumplen con todas sus obligaciones y la plena disposición a trabajar para que las administraciones garanticen sus derechos, entendiendo que los vendedores ambulantes son el eslabón más débil de un entramado de economía sumergida que se encuentran en situación de exclusión social.